Juan Diego Castro Rodriguez

Debo confesar que llegué a mi primera cita sin ánimo, pensando en que sería un método más con el cual “como siempre” no iba a obtener los resultados deseados, ya que había probado muchas cosas desde chicles, té, bebidas pero nada funcionaba porque seguía excediéndome con las porciones de las comidas y no practicaba ejercicio.

Llegué al centro con 116 kilos de peso, esto para un joven de mi edad trae consigo muchos problemas (16 años en ese entonces, actualmente tengo 17 años).

En la primera cita sentía mucha pena, ya que debía confesar cuan grandes eran mis porciones de comida y decir el montón de alimentos extras que comía durante el día; pero la doctora (Catalina Miranda), me brindo su comprensión, confianza, ayuda y los más importante me hizo entender lo grave de mi problema, ya que si yo seguía descuidándome tendría muchos problemas como diabetes, hipertensión y afectar mi corazón.

Empecé el 23 de diciembre del 2005. Al principio me costó mucho acostumbrarme a este nuevo estilo de vida, pero a medida que pasa el tiempo te das cuenta de que sólo se necesita mucho esfuerzo y perseverancia. Recuerdo que llegué a la segunda cita (después de un mes) y me di cuenta que había perdido 13 libras. Esa fue talvez mi mayor motivación para seguir adelante y saber que si se puede.

Es importante saber que la ansiedad que las personas con sobre peso u obesidad sentimos por la comida es como la ansiedad que siente un drogadicto, pero al igual que los demás vicios debemos saber que podemos solucionarlo y controlarlo y que si bien es cierto, hay personas que te van a bajar la autoestima y te van a decir muchas cosas feas, cosas que sólo la persona con problemas de obesidad sabe lo que siente y si los que leen esta historia tienen el mismo problema que yo se darán cuenta de que lo que digo es cierto. Pero así como hay personas que te echan atrás y te desmotivan. Hay muchas otras que te ayudan, te animan y te acompañan en los momentos en que por alguna razón te desanimas; porque como todo, habrá días en los que te excedas con la comida, pero esos tropiezos son los que lo ayudan a uno a levantarse y a seguir luchando con más fuerza.

Recuerdo que en el mes de Abril, me excedí un poco con las porciones de la Semana Santa y me descuide con el ejercicio y cuando llegué a mi cita me di cuenta de que no había perdido peso, pero por lo menos no había aumentado. Y ese momento de desilusión me dio fuerza para levantarme y seguir adelante, así que en próxima cita perdí 10 libras. Y así he continuado perdiendo peso, grasa, y aumentando mi masa muscular. Además reducí los triglicéridos, el colesterol, la glucosa y demás.

Actualmente estoy muy contento con lo que he perdido (alrededor de 20 kilos); ahora se me es más fácil conseguir ropa y tengo más energía que antes, aunque todavía este como a la mitad del camino, sé que algún día estaré en mi peso normal y ya sabré comer para poder mantener.

Así que todos aquellos que lean esta carta y tengan problemas de sobre peso, no duden en buscar ayuda profesional.

Y por último no podía terminar mi testimonio sin agradecer profundamente a Dios, a ustedes por tomarse la molestia de leer mi historia, a Catalina Miranda mi doctora que me ha dado mucha motivación para seguir adelante y sin su ayuda no sé que hubiera hecho, ya que siempre está ahí anuente a contestar mis mails cada vez que tengo alguna duda, y también a mi familia que siempre ha estado apoyándome de una o otra forma.

“Toma tiempo llegar a la cima. Descansa un poco, respira hondo, contempla el paisaje, relájate, recupera energías. El camino te espera, la cima te llama. Quieres estar allí: íntegro, despierto, realizado. Hagas lo que hagas, ten presente que todo debe repercutir y desembocar en la conquista de tu sueño”
Mucha Suerte…

Juan Diego Castro Rodríguez