- 9-12-2011
- Categoría: Testimonios
Gabriela Montero
A mis 14 años fui diagnosticada con un tumor en mi rodilla izquierda que me provocó la amputación. Luego de haber rec
ibido quimioterapia, o sea no querer probar alimento alguno y regresar a mi vida normal, a comer todo lo que no pude durante ese período, tuve un aumento de peso considerable. Cada vez que asistía a una cita, los doctores me decían que debía bajar unos cuantos kilos, que no era recomendable para la prótesis soportar tanto peso. Tenía intenciones de hacer ejercicio, pero correr o caminar que resultaban ser los más sencillos, no estaban a mi alcance. Fue entonces cuando en busca de una solución, coincidí con la señora Kattia Soto en el HNN y ella me contacto al Centro de Nutrición.
Mi nutricionista resulto ser Ana Cristina, una excelente persona y una gran profesional. Mi primera cita fue extensa pero muy satisfactoria, saber que podía seguir comiendo lo que acostumbraba y me gustaba, solo que con medidas. Sí, dejar algunas cositas pero que a fin de cuentas no eran necesarias. Lo de marcar en las tarjetitas me resulto cómico pero de gran ayuda. Y para mi gran sorpresa a la segunda cita, un mes después, ya había perdido 3 kilos y lo mejor de todo sin necesidad de hacer ejercicios. Paso a paso logré llegar a las dos metas que Ana Cristina me indicó y perder en total 22 libras.
Unos meses después las visitas al doctor eran diferentes, en lugar de un regaño solía haber una felicitación y un asombro del cambio tan pronto. Podía usar cualquier prenda de vestir y sentirme bien. Las personas a mi alrededor notaban el cambio y eso me demostraba que iba por buen camino y que el esfuerzo que realizaba valía la pena.
Ahora no solo logro controlarme a la hora de comer si no que también practico deporte, y en ambos aspectos el Centro de Nutrición ha sido parte importante.
Agradezco a Ana, por su apoyo, su comprensión y entrega y le invito a usted amig@ a que lo intente, si yo pude, porque usted no???.jpg)
