- 12-9-2010
- Categoría: Testimonios
Felipe Barboza
Hola, mi nombre es Felipe Barboza, y quiero compartir mi historia con ustedes.
Tengo 27 años, para algunos muy viejo, para otros muy joven, pero para mi problema, demasiado joven, yo tengo un enfermedad muy común hoy en día, pero que muchos la pasan por alto, tengo sobre peso, algunos lo llaman de diferentes maneras, gordo, gordito, pasado de rico, bien alimentado, en fin, pero lo cierto es que este padecimiento es peligroso, y no nos damos cuenta de ello hasta que ya es muy tarde, yo gracias a Dios me di cuenta a tiempo.
Yo llegue a pesar 100 kilos, con 1.63mts de estatura, demasiado peso para mi tamaño, y creía que estaba bien, que era feliz y que a nadie tenía que importarle si pesaba 100 kilos, 200, o 50 kilos, hasta cierto punto es cierto, a nadie tiene que importarle, a nadie más que a mí. Me escondía en un sensación de felicidad para tapar lo que en realidad hacia, dañar mi cuerpo y mi mente. Muchos hemos escuchado, “la pinta es lo de menos vos sos un gordo bueno”, y nos conformamos con ser “gorditos felices” pero la realidad es otra, y aquí les digo unas cuantas cosas, tal vez muchos se vean identificados, otros tal vez no, pero ya se identificaran si no hacen algo antes de que sea tarde.
A mí me gusta mucho jugar futbol, me gusta correr y sacrificarme en la cancha, como buen hombre, soy competitivo, pero en los últimos tiempos no podía jugar bien, jugaba 5 minutos y me tenía que sentar porque sentía que me ahogaba, ya cuando lograba recuperar aire seguía jugando pero a los 15 min ya me comenzaban a doler las espinillas, la planta de los pies, las rodillas, es más me hice trizas un menisco lo que trajo su dolor respectivo, a la hora de comprar ropa, las camisas “L” ya me quedaban ajustadas, tenía que buscar “XL”, los pantalones ya eran talla 42-44, me costaba mucho amarrarme los zapatos, ponerme las medias, subir gradas, tuve que cambiar de faja, y los pantalones y shorts que una vez tuvieron que meterle porque me quedaban flojos, tuve que comenzar a sacarle para que pudieran quedar de nuevo, pero sin duda lo más preocupante es el cansancio que sentía, el dolor de cabeza, articulaciones y demás cosas que hacían que mi vida no fuera tan buena como podría ser, solo por no tener mi cuerpo saludable.
Lo confieso, yo nunca creí en la dietas, decía que era por mi padecimiento de la tiroides que estaba con sobre peso, y que por eso no bajaba fácilmente, y me molestaba de sobre manera que la gente me dijera, “Diay Felipe, que gordito lo veo”, y eso aunque no se quiera lo impulsa a uno a seguir igual, “ la buena vida” contesta uno, sin darse cuenta que es totalmente lo contrario.
Siempre he pensado que Dios es infinitamente grande, amoroso y un gran Padre, y esta no fue la excepción, me envió a una nueva amiga, a la que le comente un día que quería hacer algo con mi peso, que ya no me estaba gustando, y ella me recomendó el Centro Nutricional Larisa Páez, en principio estaba escéptico, pues como mencione antes, no creo en las dietas, esas que te matan de hambre y no te dejan ni volver a ver una hamburguesa porque ya estas 3 kilos más gordos, le dije que llamaba más tarde, pero Dios sabe que no iba a llamar, entonces comenzó mi cambio, ella me dijo que llamaba y que me sacaba la cita.
El primer día, la duda persistía, la experta en nutrición que me atiende es Gloriana Arce, ella me explico que la idea no es dejar de comer o morirse de hambre, la idea del programa es aprender a comer, sin trucos, o cosas extrañas, solo aprender a comer, igual no me convenció de momento, pero me auto motivé, y me dije “Mae si quieres bajar, tienes que ponerle” y así lo hice.
Gloriana me explico, que el cuerpo requiere una cantidad específica de alimento para funcionar correctamente, lo que llamamos porciones, y que comiendo correctamente, evitando grasas, azucares, la sal, y cosas que en realidad al cuerpo lo que hacen es ponerle trabajo de mas, y tomando mucho liquido, todo iba a comenzar a cambiar, algo que me gusto mucho es que ella recalco la palabra EVITAR, no PROHIBIDO, EVITAR las comidas que te hacen daño, lo que quiere decir que puedes comer lo que quieras, pero eso va en que tanto tienes tu ganas de aprender a comer, si quieres aprender a comer bien, y lo antes posible ver los resultados en tu cuerpo, hablando de salud no de apariencia, a corto plazo, pues hay que hacerlo como ella te indica. Salí con la convicción de hacer mi mejor esfuerzo, me fui para el súper, a comprar sustitutos de azúcar, pan light, embutidos y quesos light, y todas las cosas que me pudieran ayudar de acuerdo a lo que me recomendó y al librito de intercambios.
Tres semanas después fui a mi primer cita en busca de resultados, y para mi sorpresa, 8.1 libras menos en tres semanas, cuando se suponía que yo tenía problemas para bajar por mi padecimiento de la tiroides y por mas tratamiento no bajaba fácilmente de peso, ese fue el momento en el que dije, “claro yo si puedo con esto, no me estoy muriendo de hambre, estoy comiendo de hecho más que antes, pero mejor, y puedo ir a comer a casi a cualquier lado, solo es de escoger mejor la comida”
Hace 7 meses que empecé con el programa, y he bajado casi 20 kilos, sin pasar hambres, sin recurrir a procedimientos extraños, o alimentos carísimos, se que parece un anuncio de esos que vemos en televisión, pero no, es mi experiencia, mi realidad, ahora soy más feliz, porque me siento mejor conmigo mismo, estoy más saludable, puedo jugar un partido de futbol 5 completo, sin cansarme más de lo debido, ya no me duelen las espinillas, ni la planta de los pies, los dolores de cabeza desaparecieron, ahora ya si no tomo agua durante el día, me hace falta, entonces ya no tengo problemas de riñones, y como un extra, me veo mejor, ya soy “M” en camisas, 36 en pantalones, puedo ponerme los zapatos sin problemas, volví al gimnasio, y eso me ha ayudado a bajar más rápido y a tonificar.
Aun me falta camino por recorrer, pero ya es menos, es cuestión de motivarse día a día, saber que la solución no está en otro lugar más que en uno, y que siempre se necesita una guía para poder tomar el camino correcto, porque al menos en mi caso, Gloriana mas que una nutricionista para mí ha sido una “porrista”, una motivadora y un apoyo para seguir en este camino que me ha traído tanta dicha, es un trabajo en equipo, ella me guía , yo ejecuto, también es bueno leer, informarse, y saber que nuestro cuerpo está hecho para estar en equilibrio, no con sobre peso.
Ahora puedo decir que soy un gordito victorioso, porque he logrado vencer mi padecimiento, y aunque aun estoy en la lucha, se que seguiré adelante y con la ayuda primeramente de Dios, y del equipo del Centro Nutricional, son unas excelente profesionales, lo digo de corazón, porque me han ayudado a quererme, y darme cuenta de que cuando se quiere se puede. Muchas gracias, espero que mi historia les sirva para motivarse y darse cuenta de que querer es poder.
